Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo, nos ayuda a adaptarnos a la temperatura, almacena agua y nutrientes. Es nuestra primera línea de defensa contra las agresiones externas y una de las más importantes es el sol.   

En verano el sol incide directamente en la piel, lo que puede dañarla y provocar diferentes enfermedades: desde eritema solar, manchas hasta casos más graves como cáncer de piel si no nos protegemos de forma adecuada. Sabemos que es fundamental para la vida, necesitamos que nuestro cuerpo sintetice vitamina D, la cual no es proporcionada por la luz solar pero el abuso de la misma degenera en múltiples problemas: 

Bajo el punto de vista estético, el sol es uno de los agentes que más afectan al envejecimiento cutáneo ya que acelera la pérdida de elasticidad de los tejidos.  La piel tiene memoria y a partir de los 35-40 años comenzamos a apreciar los efectos de todas esas jornadas de playa aplicando aceleradores del bronceado y aceites en vez de protección solar. El resultado es una piel más arrugada de lo que le correspondería por edad.  

Queremos ser cómplices de tu belleza y la salud de tu piel. 

Por eso insistimos no solo en la aplicación de protección solar de forma continuada y correcta, sino en el diagnóstico profesional del fototipo de piel para adecuar el índice FPS a nuestras necesidades particulares.  

A estas alturas ya todas conocemos las normas básicas de aplicación del protector solar aunque nunca está de más recordarlas para que tu piel siga deslumbrando más tiempo:  

  • Usa un protector solar adecuado a tu tipo de piel y renueva su aplicación cada 2 horas y siempre que salgas de la piscina o agua de mar (a no ser que sea waterproof).  
  • Intenta evitar la exposición en las horas medias del día. No te vas a poner más morena y estos rayos son los peores.  
  • El protector se debe aplicar 30 minutos antes de salir al aire libre para asegurarte la protección adecuada. Este margen de tiempo le da tiempo a la piel para absorber el bloqueador. 
  • Un dato importante a saber es que cuanto más elevado sea el SFP del protector más tiempo persiste en la piel, eso no quiere decir que el protector con un SFP 15 haga menos efecto sino que dura poco tiempo en la piel. El factor recomendable es el SFP 30. 
  • Otra medida recomendable es el uso de complementos tales como las gafas de sol,  sombreros, etc.  
  • Si tienes dudas acude a un profesional para que te confirme tu fototipo.  

 

¿Qué medidas sueles tomar frente al sol? 

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